
Periodismo joven
Por: Oscar Mauricio Salazar, Lina Marcela Osorio, Susan Jimena Cifuentes.
A lo largo de la clase de ética profesional hemos podido esbozar las cualidades de un periodista ideal, las tareas que este debe cumplir y la importancia que tiene la rigurosidad de la información que él utiliza.
Sin embargo hay una variable poco explorada que afecta directamente al ejercicio periodístico recién salido del caparazón académico. El joven periodista apenas comienza a ver frente a su cara una realidad, probablemente muy distinta a la que le mostraban en la academia o a la que pensaba e imaginaba iba a ser.
El principal aspecto que irrumpe en el cambio de contexto imaginario a contexto real es la supervivencia.
Saber darle prioridad a la supervivencia frente a cumplir a cabalidad con un código periodístico que excluye algunas variables como el “cómo ser un buen periodismo joven”, es el mayor reto al cual enfrentarse en la vida profesional real.
Así, no sentirse atropellado o sacrificado por un oficio que en la mayoría de las veces necesita de una madurez innata para decidir acerca de que será el futuro de una persona que ve el periodismo cómo el generador de cambio en la sociedad, como el salvador de la verdad ante los ciudadanos, como el revelador de mentiras políticas, como la única salida de quienes no pueden hablar, en fin, hace a veces pensar que el periodismo ideal es real cuando alguien sacrifica el todo personal por una tarea profesional.
¿Hacer periodismo de verdad y novato, apartado de las condiciones de los medios como grandes empresas, es vivir, en la mayoría de los casos, en precarias condiciones?

No hay comentarios:
Publicar un comentario