Comunicación Social - Periodismo
Universidad Católica Popular del Risaralda
Ana Cristina Tobar Jaramillo
Jessica Díez Vargas
Angélica María Guzmán Pérez
Maritza Gómez Ortiz
Claudia Lorena Cardona Henao
Ética periodística entre la objetividad , el sentimiento y la fantasía.
La objetividad no es camino fácil para ningún ser humano ya que esta no nace con nosotros, se aprende en el transcurso de la vida, se trata de implementar en el ser humano como eje neutral en las relaciones con el otro.
El ser humano es un cofre de sentimientos, anhelos, deseos, ilusiones y planes.
Él ser humano es soñador, quiere transformar el mundo y el periodista no se queda atrás, ya que pretende ser el vocero de quien conoce, quiere emitir al público lo que ocurre detrás de esa historia, de ese personaje. El periodista esta en la constante tarea de dejar huella y hacer memoria.
Todos los días nos vemos enfrentados a la cotidianidad, cotidianidad que no es tan normal, pero es real y parecemos acostumbrarnos a ella. En nuestro oficio como periodistas nos vemos muchas veces en situaciones donde estamos frente a la espada y la pared, en este momento entra lo que se conoce como deontología periodística.
Un ir y venir entre lo que se debe y no se debe hacer, una aventura entre ser periodista y ser persona. Es jugar con la mente en ser subjetivo para sentir que pasa en aquel momento del hecho, pero también ser objetivo a la hora de escribir. Es estar enfrentados ante la inmediatez, la chiva y tener la noticia en caliente. Nos encontramos en una sociedad del consumo, popular, donde la mayoría no tiene una educación adecuada por una lista inmensa de factores que en este texto no alcanzaríamos a nombrar.
Nos hemos acostumbrado de cierta forma a aceptar la violencia como el pan de cada día, no hemos conducido al público a interpretar nuestra realidad no sólo colombiana, sino mundial, es por esto que no se hace raro ver por las calles gente que reclama sangre, puñaladas y escándalo en sus noticias diarias, en lo poco que lee al día.
Al periodista se prepara académicamente para construir la noticia, se le dan ciertas bases teóricas y se le ejemplifican casos puntuales, pero poco se le perfila para combinar la objetividad con lo humano uno de esos casos lo vemos en el momento donde el periodista y/o el reportero gráfico se ve enfrentado consigo mismo cuando una noticia es de corte judicial, en nuestro oficio periodístico, nuestra ética debe ir más allá del sensacionalismo, dejar de un lado las primicias, y el morbo que obtiene tantos fanáticos por poder, nombre o simplemente sacar algo en el medio.
Todo esto es sólo una parte de ese rompecabezas que vivimos a diario que se llama realidad, el cual rompe todos los esquemas de la fantasía o la utopía que en algún momento quisiéramos vivir. Todo esto lo conocemos por que lo vivimos a diario, pero no lo interiorizamos o reflexionamos con la suficiente minucia del caso.
Para periodistas como Javier Darío Restrepo del periódico el colombiano de Medellín la objetividad se da “Cuando la información parte de un conocimiento exacto y cierto, de una reflexión consciente y de una rectitud intachable de intenciones "en esto consiste la imparcialidad, o la absoluta objetividad", sentencia” (Luka Brajnovic). Como se puede ver la objetividad parte de la neutralidad en la vida del periodista.
Hay diversos códigos de ética en el mundo que se adaptan no sólo a los derechos humanos, sino que también van de la mano con la vida el contexto y la cultura de las naciones. En los códigos de ética se establecen ciertos parámetros legales para el tratamiento objetivo de la información teniendo en cuenta la veracidad, lo contundencia, el derecho público a la información.
Esos códigos de ética invitan a la transparencia y al buen tratamiento de la información con veracidad y neutralidad.
El tratamiento de las noticias en los distintos países es cambiante, hay noticias que cubren todas las necesidades, las de entretenimiento, las culturales, las políticas, las sociales, las de guerra en fin, las noticias son un mar de información.
Para el caso de las noticias de guerra o con contenidos violentos se puede ver como se rompen los protocolos de la noticia y se pasa a un total desatino en los datos emitidos, se ven cosas como fotografías sin autorización de los familiares de las víctimas, imágenes sin censura, títulos bastante desgarradores y atrevidos para con los familiares y los lectores, ya que se basan más en opiniones externas que en hechos precisos.
Lo peor de todo no es que la noticia se califique como sangrienta, amarillista o sensacionalista, lo peor del caso es que el lector no exija como quiere que se le presente la información. En muchos casos le echamos la culpa a que hay públicos que no tienen acceso total a la educación, pero no nos preguntamos ¿Qué hacemos como periodistas para que las cosas cambien?, por que seguimos acrecentando este consumo de este tipo de información o mejor ¿por que se sigue tratando así este tipo de noticias?
Son preguntas que pueden tener múltiples respuestas pero la principal va ligada con el dinero, las ganas de la venta sin importar a quienes pueda perjudicar el contenido de lo que se publica.
Este amarillismo o sensacionalismo al que nos referimos en este texto se ve reflejado en cada rincón del mundo, para Ricardo Trejos Maldonado periodista del nuevo diario de Managua “en Nicaragua existen medios eminentemente sensacionalistas; otros medios amarillistas. Y en todos de una u otra manera prevalece en el mundo ese espíritu sensacionalista fenómeno periodístico que nació en los EE.UU., se desarrolló y lo esparció a todas las ciudades de la tierra” . Es decir se crea y se permite que crezcan modelos de otro país en nuestro continente. “En lo general en Nicaragua solamente se conoce como periodismo sensacionalista aquel que sólo funciona por negocio usando todos los medios lícitos e ilícitos. Y que el periodismo amarillista va más allá, que nace y vive únicamente para hacer dinero con la nota roja y el sexo, explotando sin límite el morbo”. El morbo es un interés mal sano por algo, es distinto como periodistas cultivar la curiosidad por estar informados.
Esta interpretación de este campo de trabajo periodístico nos resta atributos en nuestro papel de mediadores, en nuestro interés por tratar con responsabilidad la información, no sólo en la crónica roja, sino en otros aspectos del periodismo en general.
A continuación presentaremos un caso en donde se ve la inminente falta de compromiso social por parte de los médicos, el gobierno y los periodistas, no hay seguimiento de la noticia.
Niño pinareño sigue sin recibir tratamiento adecuado
PINAR DEL RIO, 17 de octubre (Víctor Rolando Arroyo, UPECI / www.cubanet.org) - Desde que el 6 de agosto se publicara en Cubanet la indiferencia oficial respecto a la enfermedad que padece el niño Miguel Antonio Falcón Martínez, de 4 años, médicos y funcionarios del sistema de salud cubano se preocupan más por saber quiénes quieren ayudar al menor desde el extranjero que por socorrer al enfermo, aunque debe señalarse que ha recibido algunos beneficios desde que se divulgó la noticia.
"Los funcionarios y médicos que me atienden se interesan más por saber quiénes me quieren ayudar desde el exterior del país y desde Cuba, que por la salud de mi hijo Miguel Antonio", declaró a la UPECI la madre del menor, señora María del Carmen Martínez García, que ha recibido algunos beneficios desde que se publicó el artículo "La otra cara de la potencia médica cubana".
"Ahora me dieron una toalla y una sábana como ayuda y me aumentaron la pensión de 28 pesos (algo más de un dólar al cambio vigente) al equivalente de cuatro dólares por mes, pero Miguel Antonio sigue sin tener una dieta adecuada y no recibe un tratamiento que mejore su crítica situación. Pero al no darme el resumen de historia clínica retrasan mis gestiones para tratar de salvar su vida".
La señora Martínez dijo que iniciará una demanda legal contra los funcionarios que le han negado la historia clínica de su hijo. "Las pruebas que tengo son irrefutables. Al niño se le detectó la enfermedad a los tres meses de nacido, y nunca se le atendió en el Instituto de Hematología. Sólo me enviaron allí el 9 de septiembre, cuando el caso fue divulgado en el exterior".
Desde el 25 de septiembre el doctor Julio A. López Múñoz, director de la policlínica Pedro Borrás, sita en la ciudad Pinar del Río, le aseguró al abogado de Martínez que en breve le daría el citado resumen, pero aún no se lo han entregado a estas alturas de octubre. Los funcionarios provinciales de Salud Pública Armando Arronte y Mercedes del Llano, que la visitaron en su domicilio a principios de este mes, también le prometieron que una comisión de especialistas viajaría a La Habana y determinarían el futuro tratamiento de su hijo, y que le facilitarían la historia clínica que ella necesita para gestionar un tratamiento fuera del país.
Están jugando con la salud de mi hijo", agregó la madre del niño. "Desde que personas en el extranjero se han preocupado por él, somos víctimas de una hostilidad sutil. Pero la salud de Miguel Antonio se deteriora por día".
Este niño padece la enfermedad conocida por porfiria eritropoyética, una especie de rechazo del organismo humano al hierro, lo que causa serios daños a los órganos internos y lesiones en la piel. Que se sepa, en la provincia Pinar del Río, donde reside el menor y su madre, no hay otro caso con esta enfermedad.
Mientras tanto, la enfermedad no se detiene. Miguel Antonio tuvo que recibir una transfusión de sangre el 7 de octubre, aunque no le pudieron aplicar el medicamento desferal de 500 milígramos. La hemoglobina del niño es de 3.5 y se le han acrecentado las lesiones cutáneas por todo el cuerpo, principalmente en las manos, cara y cabeza. Además, ahora se le presentan reiterados estados febriles.
La señora Martínez espera que en el extranjero se alcen las voces en apoyo del niño. "Estoy decepcionada y temo por la vida de mi hijo", enfatizó la mujer.
La madre de este niño cubano agradecería a cualquier persona que resida fuera de Cuba que le pueda enviar los medicamentos sudocrem y desferal de 500 miligramos. Ella reside en Céspedes 357-A, en la ciudad Pinar del Río. Cualquier mensaje se le puede enviar al tele/fax (82) 4241, que es la casa de este reportero, o al correo electrónico del sitio www.cubanet.org.
La otra cara de la potencia médica cubana / Víctor Rolando Arroyo / UPECI
Esta información ha sido transmitida por teléfono, ya que el gobierno de Cuba no permite al ciudadano cubano acceso privado a Internet.
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Hay dos casos muy interesantes en el tratamiento de esta noticia que son de vital atención para el periodista, a pesar de que el artículo sirvió para despertar la atención extranjera, no se busca a las fuentes del hospital para que den una explicación sobre lo que sucede con el niño, no se hace el suficiente seguimiento a la noticia.
El otro punto es que la responsabilidad del periodista se vuelve personal en el sentido que ofrece donde pueden llegar las ayudas para el menor, pero no vuelve este caso más social en cuba. Se ve un claro atropello contra el derecho a la salud en este país que es reconocido por sus buenos médicos y su sistema de salud de fácil acceso.
Concluyendo esta noticia el periodista dice que “el gobierno de Cuba no permite al ciudadano cubano acceso privado a Internet”, esto coarta la libertad de expresión en el país, ¿Qué se hace para denunciar la violación a este derecho de privacidad de información? Y por que no se respetan las causas sociales, si prevalece el derecho a la vida.
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